Irene y sus aventuras.
¡Piñazo que metí con la silla de motor! Para haberlo grabado en vídeo, que después me hubiera partido de risa porque iba de visita a ver a un amigo y casi me tienen que visitar a mí al hospital, a mí, de la caída. Que fue la que casi me mató, porque iba en quinta y con el cinturón puesto y todo, que como siempre tengo mucha suerte hasta que un día no la tenga y me mate, que eso no tardará mucho en pasarme porque voy como una loca, me pienso que soy la única que voy y eso no pude ser así.
Y hasta que un día me encuentre sola y me tengan que llevar al hospital de urgencia porque me he abierto la cabeza, y luego la que lo pasa mal soy yo y nada mas que yo. Luego, a ver, los amigos y hermanos que tengo ahí se verán peor porque ahí se ve la gente que de verdad te quiere, pero para eso, para eso, prefiero evitarlo, porque prefiero no ir a esos sitios, no más caídas peligrosas, porque esta vez lo he contado, la próxima caída igual no la cuento, porque igual del golpe no sobrevivo, porque igual me quedo muerta en el sitio, porque la suerte que he tenido yo no la tiene cualquiera, por eso yo voy por donde siempre voy, por donde hay gente, por si me caigo que me pueden ayudar a coger, o por lo menos que den la voz de alarma para que puedan socorrerme, y ahí se ven los amigos y la gente, se ve ahí la gente que de verdad te quiere y no te quiere, y así sé los verdaderos amigos que te quieren. Y con esto me despido, me despido porque el centro cierra hoy hasta mañana.
Ay, otra cosa para mi muy importante que se me ha olvidado deciros, que esta mañana al venir al centro me he encontrado con mis dos hermanos y me he ido a dar una vuelta con ellos y me fui a tomar algo con ellos, porque Juanjo me dejó salir. Estuve en el bar donde trabaja mi primo Pedro y nos vio muy guapos.
Irene
¡Piñazo que metí con la silla de motor! Para haberlo grabado en vídeo, que después me hubiera partido de risa porque iba de visita a ver a un amigo y casi me tienen que visitar a mí al hospital, a mí, de la caída. Que fue la que casi me mató, porque iba en quinta y con el cinturón puesto y todo, que como siempre tengo mucha suerte hasta que un día no la tenga y me mate, que eso no tardará mucho en pasarme porque voy como una loca, me pienso que soy la única que voy y eso no pude ser así.
Y hasta que un día me encuentre sola y me tengan que llevar al hospital de urgencia porque me he abierto la cabeza, y luego la que lo pasa mal soy yo y nada mas que yo. Luego, a ver, los amigos y hermanos que tengo ahí se verán peor porque ahí se ve la gente que de verdad te quiere, pero para eso, para eso, prefiero evitarlo, porque prefiero no ir a esos sitios, no más caídas peligrosas, porque esta vez lo he contado, la próxima caída igual no la cuento, porque igual del golpe no sobrevivo, porque igual me quedo muerta en el sitio, porque la suerte que he tenido yo no la tiene cualquiera, por eso yo voy por donde siempre voy, por donde hay gente, por si me caigo que me pueden ayudar a coger, o por lo menos que den la voz de alarma para que puedan socorrerme, y ahí se ven los amigos y la gente, se ve ahí la gente que de verdad te quiere y no te quiere, y así sé los verdaderos amigos que te quieren. Y con esto me despido, me despido porque el centro cierra hoy hasta mañana.
Ay, otra cosa para mi muy importante que se me ha olvidado deciros, que esta mañana al venir al centro me he encontrado con mis dos hermanos y me he ido a dar una vuelta con ellos y me fui a tomar algo con ellos, porque Juanjo me dejó salir. Estuve en el bar donde trabaja mi primo Pedro y nos vio muy guapos.
Irene
2 comentarios:
Irene, chica, que tengas más cuidado, no quiero perderme tus aventuras, que son muy divertidas. Hasta ahora la que más me gusta es la de la capucha, jajajaaaa Hasta otra!!! Amor.
hola irene sige en pie que quiero que sigas escribiendo sino aquien voy aleer si no un beso
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