Querido amigo y compañero: Echaremos de menos tus detalles, tu manera de ser y ayudar cuando era necesario de manera desinteresada, por hacer de nuestro hogar un pequeño jardín que nos recordará a ti siempre que lo veamos, por tu particular sentido del humor, los maravillosos cuadros hechos con tanto esfuerzo y cariño y esa fantástica decoración marinera que nos dejas.
De tus compañeros y amigos que te echaran de menos con cariño.
"El mar me seguía de cerca, sentía sus ondas de plata en mi tobillo"


1 comentario:
¡Antonio! ¡Cómo te voy a echar de menos!
Me cuesta escribir estas palabras porque todavía espero que toques al timbre o te asomes por el cristal para ver si estoy.
Dicen que nadie se va del todo mientras se le recuerde, y si eso es cierto, vas a ser eterno, porque vas a estar presente en cada una de las plantas que me traías con tanto cariño, en cada charla o silencio... en cada barco que atraque aquí delante,... Gracias por tus visitas, que me alegraban el peor día que tuviese.
Me duele que te hayas ido antes de tiempo, pero me consuela saber que fuí para tí una amiga. Y qué fácil fue ser tu amiga!
Te prometo que voy a cuidar esos recuerdos como el tesoro que son. Sigue volando alto; por aquí abajo, te seguiremos nombrando con una sonrisa, aunque a veces se nos escape una lágrima.
Gracias por haber coincidido contigo en este viaje.
Hasta siempre, Antonio.
Publicar un comentario