Es una canción dedicada al hijo suyo y de Yoko. Tiene un toque oriental con todo lo que eso conlleva. Un ritmo cadencioso, los sentimientos tocan perfectamente de forma nítida, con lo que se puede deducir que estamos ante una canción correcta. Esta canción es posterior a la separación de Los Beatles. Lo cual quiere decir que es de composición libre. John Lennon no está obligado a hacer una determinada pieza, hace la música que quiere.
Andrés
Andrés
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