lunes, 5 de marzo de 2012

700 palabras


Querido Dioni: Cuando te vi me fijé en tus ojitos negros, tu pelo negro y rizado, largo. En tu piel morena, en tu forma de andar, en tu mirar. Te veo todas las tardes a las 7, me conformo con verte y mirarte, eres mi gran ilusión de vivir, aunque no te enteras de nada, solo me ves una chica normal como las demás mujeres. Grito a los cuatro vientos desde una montaña cuánto te quiero, grito a los cuatro vientos desde la orilla de la playa un te amo, pero tú sigues sin enterate de nada, qué pena me da que no te des cuenta de nada. Cuando te veo hablar con las demás chicas me muero de celos, cariño, no puedo evitarlo ni controlarme. Eso no se puede controlar aunque quieras frenar. Mi corazón deja de latir porque se ha enamorado de tu corazón, y tu corazón del mío y no te das cuenta, haz caso a tu corazón, así, me haces caso a mi corazón, así para que los dos corazones se puedan amar, sería muy feliz, te haría el hombre más feliz de la tierra, te daría todo mi amor y mi cariño, pídeme la luna y yo subo al cielo para dártela, cariño mío. Pero tu sigues sin enterarte que yo existo, me hace sufrir, no duermo por las noches pensado en tí, mi corazón se pone triste, no sé qué hacer, cariño mío, por qué me haces esto. Ya sé lo que tengo que hacer, poner las canciones de Camela y de Junco de amor y desamor, me pongo a cantarlas cuando pase por tu lado, qué bien, buena idea, mañana lo haré, qué bien, mañana lo haré. Pero ni caso, lo hice así, paseé por delante tuyo con una canción de Camela de lágrimas de amor pero tú, te llamó la atencion la canción de Camela pero no te llamé la atención, seré tan fea, ni te gusta cómo pienso yo. Ya no te voy a mirar a tus ojitos negros, tu piel morena, tu pelo rizado, largo y negro, porque me muero de celos cuando te paseas con tu amante, me tengo que olvidar, no soy tuya, ni quiero a la fuerza para que no seas prisionero de mi amor, pero nadie te amará como yo te amo, ni te cuidará como yo te iba cuidar, amor mío, tu te lo pierdes, pero te deseo que te haga feliz la mujer que elijas, quién va a ser la mujer de tu vida, la deseo mucha suerte, que te dé la felicidad como yo te iba a dar, mi amor. Que no te haga sufrir porque aquí estoy para rescatarte de todos los males, te haré muy feliz junto a mí, te enamorarás de mí, de mi sonrisa, de mi pelo rizado y largo, te daré mi amor y lo conservaré sólamente para tí, te amo y te amaré siempre, amor mío, para mi Dioni.

Beatriz

1 comentario:

Anónimo dijo...

ohhhhhhhhhhhhhh que bonito es el amor y que forma tan bella de expresarlo.Para mi esta carta se merece ser publicada